God of War Laufey ya dejó claro que Faye no atravesará solamente una continuación espiritual de la saga nórdica. El juego presentó el Everywhen, un reino ligado al nacimiento y al retorno de toda la magia, donde dioses y criaturas de diferentes mitologías comparten el mismo espacio. La idea cambia la escala de la franquicia: Faye despierta después de la muerte en un lugar que reúne fuerzas antiguas, violentas y poco interesadas en recibir a una nueva presencia con gentileza.Entre los nombres mostrados por Santa Monica Studio, dos llamaron la atención de inmediato: Sekhmet y Begtse. La primera proviene de la mitología egipcia, asociada con la guerra, la enfermedad, la curación y el poder solar. El segundo es menos conocido por el público general, pero quizá sea la elección más curiosa del anuncio. Begtse tiene una relación muy específica con la violencia, la protección, el miedo y la disciplina espiritual.God of War siempre ha funcionado mejor cuando sus dioses cargan con algo más allá del impacto visual. La serie utiliza la mitología para hablar de poder, familia, culpa, legado y supervivencia. Con Begtse en el Everywhen, la pregunta más interesante pasa a ser: ¿qué tipo de guerra representa dentro de este lugar?¿Quién es Begtse?Begtse, también llamado Begtse Chen, Jamsaran o Chamsaran, es una figura importante del budismo tibetano y de la tradición mongola. Aparece como un Dharmapala, término utilizado para los protectores del Dharma, las enseñanzas budistas. En imágenes y esculturas, suele surgir como una divinidad feroz, armada, roja, rodeada de señales de combate y destrucción.Su origen atraviesa distintas capas. En interpretaciones populares, Begtse suele estar asociado con una antigua divinidad guerrera mongola, incorporada posteriormente al budismo. Fuentes especializadas en arte himalayo también señalan una historia más compleja, con una presencia vinculada a escuelas del budismo tibetano antes de su posterior popularización en Mongolia. Su importancia radica en el papel que pasó a ocupar: un protector furioso.En las representaciones del Rubin Museum of Himalayan Art, Begtse Chen aparece como uno de los principales protectores de la escuela Geluk del budismo tibetano y una figura especialmente venerada en Mongolia. Su nombre se relaciona con la armadura que lleva, una especie de cota de malla destacada en su iconografía. La imagen no intenta suavizar su presencia. Begtse aparece con expresión airada, cabello en llamas, espada y, en ciertas representaciones, un corazón en la mano.A primera vista, la figura puede parecer villanesca para una mirada occidental acostumbrada a separar a las divinidades “buenas” y “malas” de manera más directa. En el budismo tibetano, la interpretación de las figuras iracundas sigue otro camino. La furia no aparece como maldad pura. Puede funcionar como energía de protección, una fuerza dirigida contra los obstáculos, la ignorancia, las ilusiones y las amenazas al camino espiritual.Este detalle convierte a Begtse en una elección más rica para God of War Laufey. La guerra vinculada a él tiene menos que ver con la conquista y más con la defensa de un orden. Y eso encaja muy bien con Faye.¿Qué puede estar haciendo Begtse en el Everywhen?El Everywhen fue presentado como un lugar donde dioses de diferentes mitologías disputan el poder en medio de una magia peligrosa. Faye llega allí después de su propia muerte, intentando proteger a Kratos y Atreus de una amenaza que aún no comprendemos por completo. También sabemos que el flujo natural de la magia se ha roto y que salir de ese lugar puede ser tan difícil como sobrevivir dentro de él.Dentro de este escenario, Begtse puede cumplir más de una función. La interpretación más simple es la de jefe: una divinidad guerrera feroz, visualmente imponente, hecha para medir la fuerza de Faye en combate. Esta opción encaja con la tradición de God of War, que siempre transforma los encuentros mitológicos en duelos impactantes.La interpretación más interesante va más allá. Como Dharmapala, Begtse puede estar protegiendo un orden, un límite o una verdad relacionada con el funcionamiento de aquel reino. Si la magia nace y regresa allí, y si ese flujo ha sido corrompido, una figura protectora tendría motivos para actuar con violencia contra quienes considere una amenaza.Faye, en ese caso, puede ser vista por Begtse como una invasora, un desequilibrio o una pieza de una ruptura mayor. Despierta en un lugar donde no debería estar, llevando poderes ligados al alma y una conexión profunda con Kratos, Atreus y los Gigantes. Para un protector furioso, eso puede ser suficiente para tratarla como un riesgo incluso antes de comprender sus intenciones.También existe un fuerte paralelismo temático entre ambos. Faye es una guerrera, madre, protectora de los Jötnar y una pieza decisiva en el destino de Kratos y Atreus. Begtse, en otra tradición, es una figura de guerra transformada en guardián. Ambos cargan la violencia como instrumento de protección, aunque provienen de mundos y códigos completamente diferentes.Este encuentro puede servir para poner a prueba a Faye en una dimensión que va más allá de la fuerza física. Si Begtse representa una furia disciplinada, orientada a la protección de un orden, puede confrontar la propia lógica de Faye: ¿hasta dónde vale la pena luchar para proteger a quienes se ama? ¿Cuándo la protección se convierte en prisión? ¿Cuándo una guerra personal empieza a amenazar algo mayor?¿Por qué llama la atención esta elección?God of War Laufey parece interesado en ampliar la mitología de la franquicia sin abandonar el peso emocional de la etapa nórdica. Poner a Faye frente a dioses provenientes de distintas tradiciones abre espacio para enormes enfrentamientos visuales, pero el juego necesita más que variedad estética para funcionar. Begtse ayuda en ese sentido porque trae una idea específica de guerra.Carga con una furia asociada a la protección, a la eliminación de obstáculos y a la fuerza espiritual utilizada contra aquello que amenaza el camino. En un juego sobre Faye intentando atravesar el más allá de los dioses para proteger a su familia, esta presencia tiene potencial para crear un conflicto más interesante que una batalla contra otro enemigo poderoso.Begtse puede ser un obstáculo, guardián, juez o espejo. Puede estar defendiendo el Everywhen de una ruptura. Puede ver a Faye como una amenaza. También puede revelar que aquel reino tiene sus propias reglas, mucho más antiguas que las disputas que conocemos entre griegos, nórdicos o egipcios.Su presencia sugiere que God of War Laufey quiere tratar el Everywhen como un territorio de choque entre mitologías, pero también entre ideas de poder. Sekhmet aporta una lectura de la violencia divina vinculada a Egipto. Begtse apunta a otra: la guerra como protección feroz, casi ritual.Si Santa Monica Studio explora bien este contraste, Begtse tiene fuerza para marcar el tono del Everywhen. Faye no estaría enfrentándose a una secuencia de dioses poderosos, sino entrando en un territorio donde cada entidad plantea una respuesta diferente a la misma cuestión: ¿por qué luchar cuando todo ya ha terminado?Ese es el punto que hace a Begtse tan interesante. Pone a Faye frente a una guerra que nace menos de la ira común y más de la obligación de proteger algo mayor. Para un personaje que pasó la vida intentando guiar el futuro de su propia familia, este enfrentamiento tiene todo para pesar más que una simple batalla.
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